Microbiota, SIBO y bienestar Intestinal
Entiende el origen de la hinchazón y cómo equilibrar tu sistema digestivo con Olistik
Los gases intestinales no son simplemente una molestia; son mensajeros biológicos de nuestra microbiota. En Olistik, entendemos que una microbiota equilibrada es la base de la salud inmunológica, metabólica y emocional. Cuando el eje intestino-cerebro —conectado por el Nervio Vago— funciona correctamente, la inflamación disminuye y el bienestar integral aumenta.
Gases y disbiosis: El mapa de tu interior
El exceso de gases suele ser la señal visible de una disbiosis intestinal (desequilibrio bacteriano). Dependiendo de su composición, pueden influir en el colesterol, la resistencia a la insulina y el estado anímico, vinculándose a condiciones como:
- Patologías: SIBO, colitis ulcerosa y Crohn.
- Sintomatología sistémica: Fatiga crónica, migrañas y alergias.
- Salud mental: Ansiedad y depresión (debido a la producción de serotonina, GABA y dopamina en el intestino).
El origen de los gases: Estómago e intestino delgado
La acumulación de gas puede ocurrir en diferentes tramos del tubo digestivo:
- Estómago: Principalmente por aire ingerido (aerofagia). Factores como comer rápido, el estrés o el consumo de chicles favorecen los eructos. Consejo Olistik: Espera al menos 2 horas después de cenar antes de acostarte.
- Intestino Delgado y el MMC: Aquí el protagonista es el Movimiento Migratorio Complejo (MMC), nuestro «barrendero» natural. Este sistema de limpieza evita el sobrecrecimiento bacteriano (SIBO). Para que el MMC funcione, necesitamos niveles óptimos de ácido gástrico, serotonina y un buen ritmo circadiano.
El consejo de Liliana Chaves:
«Para recuperar la motilidad intestinal y activar el MMC, es fundamental respetar los descansos digestivos. El ayuno intermitente y una cena temprana no son solo tendencias, son herramientas clínicas para que nuestro ‘barrendero’ interno mantenga el intestino delgado libre de fermentaciones no deseadas.»
— Liliana Chaves, Lic. en Medicina y Experta en PNIE.
Fermentación en el colon: Metano y ácido sulfhídrico
En el intestino grueso es donde se produce la mayor fermentación según el sustrato:
- Colon Derecho: Fermentación de fibra.
- Colon Izquierdo: Fermentación de proteínas.
El gas metano
Se asocia habitualmente al estreñimiento y heces flotantes. En exceso, está vinculado a la obesidad y diabetes. Se recomienda reducir carnes rojas y lácteos, además de estimular la bilis con grasas saludables matutinas.
El ácido sulfhídrico
Aunque es protector en dosis bajas, su exceso causa diarrea e inflamación. Para regularlo, es clave una dieta rica en sulforafano (brócoli, coles) y moderar la proteína animal mal digerida.
Diagnóstico y equilibrio
Para un abordaje preciso en olistik.online, recomendamos pruebas específicas como el test de aliento con lactitol (para metano) o análisis de bacterias proteolíticas en heces (para $H_2S$). El objetivo no es eliminar los gases, sino devolverlos a su estado fisiológico para recuperar tu energía y claridad mental.
Preguntas Frecuentes (FAQ)
1. ¿Por qué tengo la barriga hinchada incluso si como sano?
Puede deberse a un fallo en el Movimiento Migratorio Complejo (MMC). Si tu «barrendero» interno no limpia el intestino delgado entre comidas, los alimentos fermentan antes de tiempo, provocando SIBO e inflamación.
2. ¿Cómo influye el estrés en mis gases intestinales?
El estrés altera el eje intestino-cerebro y eleva el cortisol, lo que frena la motilidad intestinal. Sin una señal de relajación a través del nervio vago, la digestión se estanca y aumenta la producción de gases por disbiosis.
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