Estrés, inflamación, hormonas, descanso y metabolismo están conectados. La PNIE ayuda a entender cómo esa red puede influir también en nuestra salud cardiovascular.
Cuando pensamos en cuidar el corazón, solemos pensar en controlar la tensión arterial, vigilar el colesterol, hacer ejercicio o mejorar la alimentación. Todo ello es importante. Pero el corazón no funciona de manera aislada.
Nuestro sistema nervioso, el sistema inmunitario, las hormonas, el metabolismo, el intestino e incluso la forma en la que gestionamos el estrés mantienen una comunicación constante.
La Psiconeuroinmunoendocrinología, conocida como PNIE, estudia precisamente esa relación entre diferentes sistemas del organismo.
Estrés y corazón: ¿qué ocurre cuando vivimos constantemente en alerta?
Ante una situación de estrés, el organismo activa mecanismos diseñados para ayudarnos a responder rápidamente. Aumenta el estado de alerta y pueden producirse cambios en el ritmo cardíaco y en la tensión arterial.
El problema aparece cuando ese estado deja de ser puntual.
Dormir mal durante semanas, vivir con preocupación constante o no disponer de suficientes momentos de recuperación puede mantener al organismo en un estado de activación prolongada.
Por eso, desde una perspectiva integrativa, cuidar la salud cardiovascular también implica observar cómo descansamos y cómo gestionamos el estrés cotidiano.
Inflamación: una pieza más del puzle cardiovascular
La inflamación es una respuesta natural y necesaria del organismo. Sin embargo, cuando se mantiene de forma persistente puede convertirse en otro factor a considerar dentro de la salud metabólica y cardiovascular.
Aquí entran en juego muchos elementos: alimentación, actividad física, descanso, tabaquismo, composición corporal y determinadas alteraciones metabólicas.
La PNIE trata de analizar estas relaciones en conjunto en lugar de observar cada sistema de forma completamente independiente.
Las hormonas también hablan con tu corazón
El sistema endocrino tiene una relación estrecha con nuestro metabolismo y nuestra salud cardiovascular.
El cortisol participa en la respuesta al estrés. Las hormonas tiroideas intervienen en numerosos procesos metabólicos. La insulina ayuda a regular la glucosa y el metabolismo energético.
También existen etapas de la vida, como la menopausia, en las que se producen importantes cambios hormonales que hacen especialmente interesante prestar atención a los factores de riesgo cardiovascular.
No se trata de atribuir cualquier problema del corazón a las hormonas, sino de entender que el organismo funciona como una red.
Mirar el corazón sin dejar de mirar a la persona
La visión integrativa no sustituye una valoración médica, una analítica, una prueba cardiológica ni el seguimiento de un especialista.
Los complementa con una pregunta más amplia:
¿Qué está ocurriendo en el conjunto de esta persona que puede estar influyendo en su salud?
En Olistik trabajamos precisamente desde esta mirada global, relacionando alimentación, descanso, estrés, salud intestinal, metabolismo y equilibrio hormonal dentro del enfoque PNIE.
La Dra. Liliana Chaves, licenciada en Medicina y especializada en medicina natural y Psiconeuroinmunoendocrinología, profundizará en este tema en nuestro próximo taller.
Taller · Cómo abordar los desequilibrios cardiovasculares
📅 Jueves 12 de noviembre
🕠 17:30–19:00
📍 Olistik · Rambla Pompeu Fabra, 136 · Gavà
👥 Máximo 12 personas
💶 10 €
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Contenido divulgativo. No sustituye el diagnóstico, tratamiento ni seguimiento de un médico o profesional sanitario.
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