Cuando tu intestino pierde el equilibrio, entender qué está ocurriendo es más útil que empezar a eliminar alimentos o tomar probióticos al azar

Hinchazón, gases, cambios en las deposiciones, digestiones pesadas… Muchas personas conviven durante meses con estas molestias pensando que simplemente tienen “el estómago delicado”. Sin embargo, en algunos casos puede existir un desequilibrio de la microbiota intestinal conocido como disbiosis.

La microbiota está formada por una enorme comunidad de microorganismos que conviven en nuestro intestino. Cuando existe un buen equilibrio entre ellos, participan en numerosos procesos del organismo. Hablamos de disbiosis cuando ese equilibrio se altera: pueden disminuir microorganismos beneficiosos, perderse diversidad o aumentar determinadas bacterias, hongos u otros microorganismos.

¿Cómo puede notarse una disbiosis?

No existe un único síntoma que permita afirmar que tenemos disbiosis.

Algunas personas presentan principalmente hinchazón y gases. Otras experimentan estreñimiento, diarrea, digestiones pesadas o una sensación cada vez mayor de que determinados alimentos “les sientan mal”.

Y aquí está precisamente el problema: los síntomas orientan, pero no permiten saber por sí solos qué está ocurriendo dentro del intestino.

Además, como explicamos en nuestro artículo sobre tipos de disbiosis intestinal, existen diferentes patrones. Podemos encontrar disbiosis fermentativas, putrefactivas, fúngicas o inflamatorias, y cada una requiere ser valorada dentro del contexto individual.

Entonces, ¿cómo se estudia una disbiosis?

Cuando las molestias son persistentes, una valoración profesional permite decidir si es necesario estudiar la microbiota con mayor profundidad.

Una de las herramientas utilizadas es el análisis de microbiota mediante PCR a partir de una muestra de heces. Esta técnica analiza material genético de determinados microorganismos y puede aportar información sobre bacterias beneficiosas, microorganismos potencialmente desequilibrados, levaduras y otros parámetros relacionados con el entorno intestinal.

Pero tener un informe no significa que debamos interpretar cada dato de forma aislada.

La alimentación, el estrés, el descanso, los antecedentes, los síntomas y el estilo de vida también forman parte del puzle.

Mirar el intestino dentro de un contexto más amplio

Desde el enfoque de Olistik, la salud digestiva no se trabaja como un elemento independiente.

La Dra. Liliana Chaves integra la valoración de la microbiota con una visión PNIE, teniendo especialmente en cuenta el eje cerebro-intestino, el estado nutricional, el estrés y los hábitos de la persona.

El objetivo no es únicamente encontrar un microorganismo “bueno” o “malo”, sino entender qué factores pueden estar favoreciendo que el ecosistema intestinal haya perdido su equilibrio.

Por eso, tomar probióticos al azar, retirar numerosos alimentos o seguir protocolos encontrados en internet no siempre es la mejor estrategia.

Primero hay que entender. Después, personalizar.

Disbiosis y Método Olistik

El Método Olistik parte precisamente de esa visión global: observar diferentes áreas del organismo para evitar trabajar únicamente sobre el síntoma.

Digestión, microbiota, micronutrientes, estrés, descanso, alimentación y hábitos pueden estar relacionados entre sí. El objetivo es reunir información y utilizarla para plantear un acompañamiento personalizado, en lugar de recurrir automáticamente al mismo protocolo para todo el mundo.

Si llevas tiempo conviviendo con hinchazón, gases o alteraciones intestinales recurrentes, quizá la pregunta no sea únicamente: “¿Qué puedo tomar?”

Sino una bastante más útil: “¿Qué está ocurriendo en mi intestino y por qué?”

Entenderlo es el primer paso para empezar a cuidarlo con criterio.

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente una disbiosis intestinal?
Es una alteración del equilibrio de los microorganismos que forman la microbiota intestinal.

¿Cómo puedo saber si tengo disbiosis?
Los síntomas pueden orientar, pero no permiten confirmarla por sí solos. Una valoración profesional puede determinar si está indicado realizar pruebas específicas.

¿Qué síntomas puede producir?
Puede relacionarse con hinchazón, gases, digestiones pesadas, estreñimiento, diarrea o cambios en la tolerancia digestiva, aunque estos síntomas también pueden tener otras causas.

¿Todas las disbiosis son iguales?
No. Existen diferentes patrones de desequilibrio intestinal. En Olistik ya hemos explicado en profundidad las principales diferencias entre disbiosis fermentativa, putrefactiva, fúngica e inflamatoria.

¿Tomar probióticos soluciona una disbiosis?
No necesariamente. La estrategia debe depender del tipo de alteración, los síntomas y el contexto de cada persona.

¿El Método Olistik sustituye un diagnóstico médico?
No. Se plantea como una valoración integral y personalizada y no sustituye las pruebas o el diagnóstico médico cuando estos son necesarios.

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